Fear of the Dark
Nos da miedo nuestra oscuridad. No, no es una pregunta, ni una suposición, es una afirmación. La sociedad en la que nos hemos desarrollado cada día tiende menos a lo humano; cada vez nos sujetamos más fuerte de la superficialidad, procurando poco, o nada, las partes vitales que componen al hombre. Cuerpo, mente y espíritu. Muchos creen que estos tres elementos funcionan por separado. Sin embargo, el ser humano es las tres cosas al mismo tiempo y una sin la otra no sería absolutamente nada. Las mentes cerradas también tienen dos ojos, dos orejas, una boca, un cerebro. Tienen las mismas facultades, pero prefieren no ocuparlas. El problema radica en que, de verdad, nos da miedo nuestra oscuridad. ¿Por qué? Porque desde pequeños nos enseñan que es mala.
Cuando comenzamos a dormir solos, nos asustamos cuando nuestros padres nos apagan la luz porque pensamos que saldrán monstruos o fantasmas para atormentarnos. Corremos aterrados de los lugares oscuros. "La luz es la salvación". Con esta idea en la mente, crecemos temiendo de nuestros demonios. Las cosas que "nos hacen peores". Les huimos y tratamos de reprimirlos aunque eso implique renunciar a una parte de nuestro verdadero ser, porque el ego es más importante, claro está, en una sociedad en la que importa mucho lo que otros opinen. Otros. Personas que lo único que pueden ver es UNA parte de lo que te compone. Los monstruos y fantasmas también vienen en plena luz del día. Las etiquetas, las críticas, los insultos, los complejos. Esas son las verdaderas bestias.
Siempre que notamos algo que no nos gusta —o que no le gusta a otros y por eso pensamos que a nosotros tampoco— comenzamos a luchar contra eso. Nos culpamos por ser así, nos sentimos mal por no poder evitar SER COMO SOMOS. Esta es una terrible contradicción a la vida. Los opuestos existen para mantener el equilibrio. El frío no sería posible sin el calor y viceversa, la noche sin el día, la alegría sin el enojo. Lamento decirte que, sin el dolor, no podrías sentirte bien tampoco. Y sin embargo ahí están todos diciéndote que NO DEBERÍAS sentirte triste, enojado, fastidiado. Que TIENES que agradecer la vida que tienes. Que hay personas que desearían tener lo que tienes y vivir como vives. ¡Grandísimo error! Es ahí, en los momentos más negros, cuando uno se cuestiona y se enfrenta a sí mismo. Los demonios pueden vivir dentro de ti mientras estés consciente de que la mente tiene poder sobre ellos y que puedes usarlos a tu favor. Es mejor experimentar todas las emociones con conciencia, sabiendo que no son para siempre y tomándolas como una lección que era necesaria en ese momento, que vivir en la tortura constante de creer que sucumbir a esa oscuridad te hará retroceder.
Nos da miedo no tener la razón, saber menos que otros, tener menos que otros, perder, cargar menos peso, correr más despacio, sacar peores calificaciones, ganar menos dinero, tener un puesto pequeño. ¿Quién eres? Puedes tenerlo todo en el mundo material y aún así no saber quién eres. Puedes TENER todo y no SER nadie. Encontrarse a sí mismo es una experiencia dolorosa porque tienes que toparte con toda esa tiniebla de la que estás repleto por dentro y no intentar huir de ella. Mirarla a los ojos, como no quisiste mirar a ese monstruo debajo de la cama, o dentro del armario. Ignorar tu oscuridad no va a hacer que desaparezca, al contrario, probablemente la acentúe más y será más fácil que pierdas el control sobre ella. Si aceptas todas las partes de ti, nada que se encuentre en el exterior podrá dañarte.
Cuando comenzamos a dormir solos, nos asustamos cuando nuestros padres nos apagan la luz porque pensamos que saldrán monstruos o fantasmas para atormentarnos. Corremos aterrados de los lugares oscuros. "La luz es la salvación". Con esta idea en la mente, crecemos temiendo de nuestros demonios. Las cosas que "nos hacen peores". Les huimos y tratamos de reprimirlos aunque eso implique renunciar a una parte de nuestro verdadero ser, porque el ego es más importante, claro está, en una sociedad en la que importa mucho lo que otros opinen. Otros. Personas que lo único que pueden ver es UNA parte de lo que te compone. Los monstruos y fantasmas también vienen en plena luz del día. Las etiquetas, las críticas, los insultos, los complejos. Esas son las verdaderas bestias.
Siempre que notamos algo que no nos gusta —o que no le gusta a otros y por eso pensamos que a nosotros tampoco— comenzamos a luchar contra eso. Nos culpamos por ser así, nos sentimos mal por no poder evitar SER COMO SOMOS. Esta es una terrible contradicción a la vida. Los opuestos existen para mantener el equilibrio. El frío no sería posible sin el calor y viceversa, la noche sin el día, la alegría sin el enojo. Lamento decirte que, sin el dolor, no podrías sentirte bien tampoco. Y sin embargo ahí están todos diciéndote que NO DEBERÍAS sentirte triste, enojado, fastidiado. Que TIENES que agradecer la vida que tienes. Que hay personas que desearían tener lo que tienes y vivir como vives. ¡Grandísimo error! Es ahí, en los momentos más negros, cuando uno se cuestiona y se enfrenta a sí mismo. Los demonios pueden vivir dentro de ti mientras estés consciente de que la mente tiene poder sobre ellos y que puedes usarlos a tu favor. Es mejor experimentar todas las emociones con conciencia, sabiendo que no son para siempre y tomándolas como una lección que era necesaria en ese momento, que vivir en la tortura constante de creer que sucumbir a esa oscuridad te hará retroceder.
Nos da miedo no tener la razón, saber menos que otros, tener menos que otros, perder, cargar menos peso, correr más despacio, sacar peores calificaciones, ganar menos dinero, tener un puesto pequeño. ¿Quién eres? Puedes tenerlo todo en el mundo material y aún así no saber quién eres. Puedes TENER todo y no SER nadie. Encontrarse a sí mismo es una experiencia dolorosa porque tienes que toparte con toda esa tiniebla de la que estás repleto por dentro y no intentar huir de ella. Mirarla a los ojos, como no quisiste mirar a ese monstruo debajo de la cama, o dentro del armario. Ignorar tu oscuridad no va a hacer que desaparezca, al contrario, probablemente la acentúe más y será más fácil que pierdas el control sobre ella. Si aceptas todas las partes de ti, nada que se encuentre en el exterior podrá dañarte.
Comentarios
Publicar un comentario