El Monte Nada
Todas las conclusiones nos llevan a la nada. Es una afirmación que debemos recordar cada vez que vaguemos entre dudas de lo que sea. Cuesta trabajo aceptar que todo lo que hagamos, lo que pensemos, lo que digamos, terminará arrastrándonos al mismo lugar. La única diferencia está en la calidad de las cosas, el parámetro para medir si ha valido la pena este camino hacia la nada: la calidad de los sentimientos, de las ideas, de las palabras; la calidad de nuestro carácter y de nuestro actuar (la congruencia). Esta fue una lección que me dio Balthazar en cuerpo físico, y me lo ha explicado llevándome a subir el Monte Nada. Una mañana nublada, sentada a la mesa y aún con café servido, abría paso a uno de los pasatiempos que me caracterizan: sobre pensar. Entraba y salía de golpe de mi palacio mental, como si un cable de mi mente tuviera un falso contacto. La pantalla de mi celular se iluminó con la frase "Sigues buscándolo y no lo vas a encontrar". N...